NIVERSIDAD DE LOS ANDES
SEMINARIO ECONOMIA INTERNACIONAL
En Colombia, la segunda mitad de los años 80’s marcó el verdadero inicio de
la apertura económica Este proceso, entendido como el conjunto de reformas
realizadas durante el gobierno del presidente Cesar Gaviria, abarca una
serie de reformas de mercado en materia financiera, laboral y comercial.
Hoy, después de más de 10 años de apertura, la discusión acerca de su
conveniencia o no para el desarrollo económico del país, es aun tema de
debate a, a nivel político y académico. Políticamente existen posiciones
encontradas. Por ejemplo, frente al gobierno que considera que el “gran
dinamizador del crecimiento hacia el futuro debe ser el comercio exterior y
la inversión extranjera, 2 y existen opiniones contrarias. Por ejemplo,
voceros del partido liberal como la senadora Piedad Córdoba considera que
“Colombia no esta preparada aún para una integración económica y comercial
de este nivel y plantea abiertamente su oposición en contra de un
sometimiento comercial que arrastre con el agro, y con los pequeños y
medianos empresarios. Mientras eentidades multilaterales 5como el BANCO
MUNDIAL y el FMI implícita o explícitamente promueven una estrategia de
desarrollo basada en el denominado “Consenso de Washington”, el cual
consiste en una serie de políticas basados en el mercado para la protección
a irrestricta de la propiedad -incluyendo la intelectual-, la privatización
de empresas públicas, la disciplina fiscal, la reducción del tamaño del
Estado, la flexibilidad laboral y la no-discriminación hacia la inversión
extranjera, otros organismos como la UNTAC y la CEPAL, de las NACIONES
UNIDAS, son más cautelosas en sus juicios. La primera considera que “una
mayor apertura al comercio y a los flujos financieros internacionales no ha
permitido a los países en desarrollo establecer un círculo virtuoso entre el
financiamiento externo, la inversión interna y la expansión de las
exportaciones”, como lo señala en su Informe sobre el Comercio y el
Desarrollo 2004.
La segunda considera que “en los últimos años han aumentado las inquietudes
ante los desalentadores efectos que ha tenido para el desarrollo la
integración más estrecha en la economía mundial”.
En términos académicos el debate es enriquecedor, El Premio Nóbel de
Economía Alternativa Manfred Max Neef, considera que "estamos en frente de
un Estado Patológico, se ha comprobado que el modelo es negativo, que no ha
traído ningún beneficio a la sociedad y seguimos aplicándolo", y cuestionó
muy fuertemente, los TLC en América Latina .
Autores como Rodríguez y Rodrik consideran que “en general, la mayor
integración comercial es positiva para el desarrollo de los países.
Reconocen la importancia del modelo de sustitución de importaciones en el
desarrollo económico de los países, pero afirman que su importancia ha sido
exagerada, lo que induce a que la política económica de las naciones menos
desarrolladas se oriente casi exclusivamente a la apertura comercial como
única solución viable para el mayor crecimiento económico. En consecuencia,
se subestiman y se retrasan otras vías que podrían ser más relevantes”.
Señalan que los estudios sobre la correlación entre mayor liberalización
comercial y crecimiento económico adolece de serias falencias técnicas,
particularmente en el ámbito de la causalidad y que “existe poca evidencia
para suponer que las políticas de liberalización comercial –en el sentido de
menores aranceles o barreras para-arancelarias- estén significativamente
asociadas con el crecimiento económico”. ¿Es conveniente el Consenso de
Washington para los países en desarrollo? ¿Ha cumplido su promesa de
crecimiento económico sostenido? Desafortunadamente los países considerados
como milagros económicos han aplicado políticas lejanas a los postulados del
Consenso, como China, India y Vietnam, entre otros. |