Impuestos: Conforman una categoría de los recursos
tributarios. Constituyen una prestación pecuniaria obtenida por el Estado en
forma coactiva (forzosa) y pagada por los particulares con carácter
definitivo (sin devolución), sin una contrapartida determinada y destinada a
la atención de los gastos públicos y a la intervención del Estado en la
economía.
La concepción clásica con respecto al impuesto se asienta en dos criterios
básicos: rendimiento e igualdad. El rendimiento se refiere a que los
impuestos deben dar origen a la cantidad de recursos necesarios para que
funcione el Estado. El rendimiento debe ser máximo y el costo debe ser el
menor posible. Este rendimiento debe lograrse sobre una base de
universalidad (todos pagan) e ineludivilidad (que no se evada).
La igualdad en la distribución de las cargas públicas debe ser tal que
quienes aportan lo hagan en función de sus posibilidades económicas. Lo que
se busca es obtener una igualdad personal que tome en cuenta la situación
del que paga.
La concepción moderna respecto al impuesto no contradice a los clásico, sino
que incorpora nuevos elementos, modificando los conceptos. Aquellos sostenía
la neutralidad, entendiendo por ello que el impuesto no debe buscar ejercer
presión sobre los contribuyentes para que realicen determinada acción. Los
modernos incorporan la idea de intervencionismo.
El impuesto se convierte en un instrumento por el cual el Estado interviene
en la vida social y económica e influye en la conducta tanto del conjunto de
los individuos como de cada uno de ellos en particular.Hay diferentes
vías de intervención:
- Desde el punto de vista global: Aumentando la tributación se
frena o disminuye el nivel de la actividad económica. Una disminución en
la imposición contribuye a una expansión de la actividad económica.
- Intervención por discriminación: La discriminación impositiva
actúa cuando se grava a uno y se desgrava a otros; ya sean sectores,
regiones económicas o personas; es decir, se da un trato diferente.
- Intervención por amputación: Implica cortar o cercenar una
parte de la riqueza o del ingreso de las persona. Se ejerce cuando se
aplican impuestos importantes sobre el patrimonio o sobre el capital.
- Intervención por distribución: Opera a través del cobro de
impuestos a unos y a su vez entregárselo a otros. Un ejemplo de este
mecanismo viene dado por el sistema de la seguridad social de reparto, que
grava a los que trabajan y con el producido se le paga a los que no
trabajan, es decir a los pasivos (jubilados y pensionados) . En lo que se
refiere al concepto clásico de igualdad, los modernos coinciden con aquél,
pero con una variación. Los clásicos hablan de una igualdad ante el
impuesto; los modernos dicen que la igualdad se logra mediante o a través
del impuesto, o sea, tratan de mejorar la distribución del ingreso con el
impuesto. En cuanto al rendimiento, los modernos dicen que es muy
importante por que los impuestos deben producir los impuestos necesarios
para atender los fines público: que el rendimiento necesario es mayor que
el clásico, al aumentar las funciones del Estado, pero el monto concreto
para cada situación tendrá que asociarse con la coyuntura económica y, en
función de ella, surgirá la magnitud de los impuestos a recaudar.
El impuesto se encuentra caracterizado por:
- Indivisibilidad: No se puede individualizar quien recibe la
contraprestación de un impuesto. El servicio que se financia con el
impuesto no es atribuible a una persona en particular, sino que es
prestado a la comunidad en su conjunto. Este hecho hace que el impuesto
deba imponerse, porque si fuese voluntario, la mayor parte de la población
no lo pagaría.
- Coacción: Viene derivada de la primer característica. Es
obligatorio, forzoso. Es una de las formas más evidente del ejercicio del
poder por parte del Estado.
- Consolidación: El Estado se anticipa y satisface
preventivamente las necesidades públicas, financiándolas con el impuesto.
Son necesidades consolidadas porque, en una sociedad organizada, los
ciudadanos encuentran que sus necesidades son atendidas antes que se
encuentren con un desequilibrio por falta de satisfacción.
El impuesto se encuentra compuesto por:
- Sujeto: Se suele hablar del sujeto activo, que es el Estado (el
que establece el impuesto) y de sujeto pasivo, que es el contribuyente
(quien paga los impuestos).
- Objeto: Se refiere a la materia imponible que se utiliza para
determinar el impuesto; es la riqueza la que sirve para medir el impuesto
y en términos generales, son el ingreso, el patrimonio y el consumo los
que se consideran a los efectos de la imposición.
Llegado a este punto, debemos hablar de base imponible, que es aquella
sobre lo que recae el impuesto. Esta base es determinada por el Estado (a
través de la presunción o determinación administrativa), o por declaración
del contribuyente. El hecho imponible es aquel acontecimiento que hace al
contribuyente deudor del fisco.
- Fuente: Está constituida por aquello con lo que se paga el
impuesto y constituye el objetivo último que persigue el legislador, ya
que lo que está pretendiendo es captar una porción de la riqueza del
contribuyente. En el caso del impuesto a las ganancias, rentas o réditos,
la fuente coincide con el objeto.
- Medida: Viene dada por aquel monto, cuota, alícuota o tasas que
aplicada sobre la base imponible, determina el monto a pagar. Cuando el
impuesto a pagar es un monto por unidad de producto, naturalmente es un
impuesto de monto fijo. Cuando se paga el impuesto sobre la base de una
tasa, esta puede ser proporcional o progresiva.
Existen diversas maneras de clasificación del impuesto; en este
trabajo solo analizaremos la forma tradicional:
- Impuestos directos: Son aquellos que apunta directamente a una
manifestación de capacidad contributiva y que en términos generales no se
traslada (ejemplo: Impuesto a las ganancias).
- Impuestos Indirectos: Son aquellos que apuntan en forma
indirecta o mediata a una manifestación de la capacidad contributiva y
que, en términos generales, se trasladan. Ejemplo: IVA.
|