LA FUNCIÓN FINANCIERA Y LA FUNCIÓN CONTABLE.
La actividad financiera existe desde el primer momento en que se utiliza el
dinero como medida de valor e instrumento de camio de cualquier tipo de
transacción. La corriente monetaria en una empresa, viene definida, dentro
del ciclo productivo, por dos flujos de dinero:
a) Una corriente de fondos que sale de la empresa como consecuencia de la
adquisición de bienes y servicios de todo tipo, de pago de salarios,
sueldos,
etc.
b) Una corriente de sentido contrario constituida por las aportaciones de
los
socios capitalistas o por los fondos públicos (del Estado, de las Autonomías
o
de los Municipios), por las obligaciones de los créditos bancarios, etc. y
los
derivados de las ventas.Como el total de los fondos de que dispone una
empresa no es ilimitado, esta limitación es la que origina la actividad
financiera de la misma. Hay que asegurarse de que los fondos necesarios, y
en la actividad dondo lo sean, se encuentren en el tiempo preciso y en las
condiciones más ventajosas, para que la empresa pueda funcionar con la
libertad y sin depender de terceros. Para alcanzar este fin, la actividad
financiera necesita tener un conocimiento suficientemente amplio de los
problemas industriales y comerciales, ha de saber
funcionar con el menor capital posible para una determinada producción y su
venta, ha de saberse encontrar las fuentes de financiación menos onerosas,
etc. Esto obliga a efectuar previsiones de compras y de ventas, a elaborar
programas de financiamiento, a establecer previsiones de tesorería, de
costes, etc, y a controlar los resultados reales para compararlos con los
previstos, a fin de que a través del estudio de las desviaciones detectadas
se puedan tomar las medidas pertinentes en orden a conseguir los resultados
más idóneos para la
empresa. Resumiendo, la función financiera precisa:
- Estudiar el volumen y el ritmo de las ventas, así como de las
condiciones de
pago, para saber cuándo se va a cobrar.
- Saber el volumen y ritmo de las compras, así como de las condiciones
de pago,
para conocer la fecha en que se han de efectuar desembolsos.
- Conocer la evolución de los stocks, las inversiones efectuadas en los
almacenes, el valor de las materias primas y de los productos auxiliares,
el valor del material en curso de fabricación y de los productos
terminados.
- Conocer las inversiones previstas para disponer del dinero necesario
en el
momento de tener que efectuar los pagos.
- Establecer un estudio detallado de la estructura financiera de la
empresa a
través del balance, para que la misma sea equilibrida.
- Conocer la cuenta de explotación, la de pérdidas y ganancias, las
cuentas de
caja y bancos, etc., para poder establecer relaciones con las cifras de
ventas,
con los costes, etc., de manera que los valores que se obtengan sirvan
para
establecer el cuadro de mando de dirección.
- Determinar los medios de financiación más idóneos para crear o
aumentar el
capital social, a fin de utilizar debidamente los beneficios obtenidos,
para
conseguir créditos a corto, medio o largo plazo, etc.
La función contable, además de suministrar datos fiables necesarios para
la
dirección de la empresa, es de carácter obligatorio. Los datos recogidos por
la
función contable cumplen los tres objetivos siguientes:
- Registro, ya que la contabilidad exige la existencia de instrumentos
de muy
diversa naturaleza, que suministren una serie de datos de cuyo estudio se
deducen acciones a tomar para mejorar la marcha de la empresa.
- Control, porque nos suministra algunos o todos los valores de interés
que
relacionan las diversas cuentas, qeu al ser comparadas con los valores
tipo nos
indican las desviaciones existentes y, de su estudio, las medidas que se
deben
tomar para corregir ciertas actividades.
- Información, consistente en suministrar a los restantes órganos
gestores los
datos necesarios para el desarrollo de su propia actividad y, a veces, de
la de
los demás, así como el de programar la acción futura.
La contabilidad de la empresa ha de recoger datos que nacen de todas las
actividades desarrolladas. Así tenemos registrados datos relativos a su
ciclo externo, que forman la contabilidad general. A ella corresponden las
cuentas de explotación, cuentas de pérdidas y ganancias, cuentas de caja y
bancos y el balance. Los datos relativos a su actividad interna tienen en
cuenta el conjunto de fenómenos que van aumentando el valor de los productos
en proceso de fabricación, incrementando en cada puesto de trabajo la
cantaidad correspondiente al mismo, antes de poner el producto nuevamente en
circulación. Forman la llamada contabilidad interna o de costes y está
integrada por las cuentas: mano de obra, materiales y gastos generales. En
la mano de obra se consideran las cuentas de sueldos, comisiones,
desplazamientos, etc. En la cuenta de materiales se integran las de materias
primas, productos auxiliares, productos acabados y el de control de
existencias, tanto de
materias primas como de productos en curso de fabricación y de productos
terminados. Con la denominación de gastos generales se consideran todas
aquellas cuentas que inciden indirectamente en el coste del producto y cuya
distribución debe imputarse de una manera racional. Como las funciones
financiera y contable presentan cuentas que deben relacionarse entre sí para
conseguir información relevante de la empresa, para elaborar presupuestos,
para establecer controles cuyo datos son una herramienta indispensable en la
dirección. Se señalan dos documentos imprescindibles para dicha dirección,
el informe financiero y el
económico-financiero. |