LA FUNCIÓN COMERCIAL Y LA FUNCIÓN
ADMINISTRATIVA.
La función comercial proyecta a la empresa hacia el exterior en dos
direcciones:
- Compras, para hacerse con los medios materiales que necesita para
desarrollar su actividad productiva, si es industrial, o para desarrollar
su proceso comercial.
- Ventas, para la colocación de los productos que ha fabricado o
comprado
(caso de ser industrial o comercial).
Las compras han de tener un conocimiento profundo de sus proveedores. Ha
de saber qué puede suministrarle cada uno, cuál es su comportamiento
comercial cuanto a cumplimiento de fechas de entrega, cantidad y de las
calidades de los productos entregados. Debe conocer el precio e los
artículos que piensa adquirir, las condiciones de pago, etc. así como de la
manera enq ue debe almacenar los productos comprados para evitar su
deterioro, disminuir los
riesgos de almacenamiento, colocación en lugares o estanterías idóneas y
tenerlos localizables. Las ventas han de tener un conocimiento profundo del
mercado, sabiendo con
detalle cuáles son los deseos del consumidor para que se fabrique aquello
que desea el cliente. Ha de conocer perfectamente las posibilidades de venta
en cada zona, las características de los artículos, los gustos, las
condiciones de pago, etc, para establecer y programar las ventas ajustadas a
esas características.
La función administrativa tiene como misión fundamental la de vigilar,
conservar y dirigir todas las actividades que se desarrollan en la misma,
relacionándolas entre sí y con el mundo que las rodea. Vamos a dividirla en
tres grandes grupos:
- Servicios interiores
- Relaciones exteriores.
- Dirección propiamente dicha.
a) Servicios interiores. Se compone de la secretaría donde se recibe,
registra y expide el correo. El departamento de documentación, registra y
clasifica esa documentación, tanto técnica como laboral, con objeto de que
se pueda disponer en todo momento de cuanta información se precise para la
ejecución de estudios, desarrollando la llamada "tecnología informativa".
b) Relaciones exteriores. Se recoge todo el trabajo ejecutado en las
oficinas administrativas y que se relaciona con el exterior. Tales son las
relaciones con el Consejo de Administración, los Accionistas, la
organización de Asambleas y Reuniones, etc, así como con las Delegaciones de
los Ministerios, Organizaciones Empresariales y Sindicales, Bancos,
Clientes, Proveedores,
Asesores, etc.
c) Dirección propiamente dicha. Es al propietario o director gerente de
una empresa privada o pública al que consideramos en este apartado. Su
importancia es primordial en la marcha de la empresa, porque de él emanan
directamente la autoridad y las decisiones y, por lo general, de él dependen
la formación y la promoción de sus subordinados.
LA FUNCIÓN SOCIAL.
La persona es el elemento fundamental de la empresa. Sin ella, la empresa no
existiría ni podría desarrollarse función alguna. La persona es el alma de
la empresa. Por muchos procesos automatizados o robotizados que existan, por
muchos ordenadores y sistemas informatizados que puedan emplearse en los
cálculo y en las tomas de decisiones, ninguno de ellos podrá funcionar si no
interviene el elemento humano. Es este elemento quien tiene que preparar la
información y programar los trabajos de las máquinas, ya que éstas sólo
ayudan a ejecutar el trabajo pensado por la persona. Son estas personas las
que influyen en la marcha de la empresa. Es la integración de las acciones
individuales la que lleva al éxito o al fracaso de la empresa, y si queremos
conseguir buenos resultados es precios que las
personas estén debidamente seleccionadas, motivadas y formadas. Más aún,
aunque las personas difieren unas de otras por su carácter su comportamiento
no es el mismo al considerarlas aisladas o en grupo. Las presiones
colectivas sobre el individuo obligan a éste a tomar decisiones, por lo que,
aunque esté en desacuerdo con ellas, debe demostrar su solidaridad con sus
compañeros, adaptándose a las normas establecidas por el grupo.
Otro problema de gran interés al considerar el rendimiento del trabajador es
el estudio de las motivaciones que incitan a que la persona quiera trabajar.
Los problemas de salarios, valoración de puestos de trabajo, posibilidad de
ascensos, establecimiento de incentivos, formación del trabajo y otros
muchos de orden distinto, como pueden ser los de seguridad en el trabajo,
premios y sanciones, comidas y refrescos, horarios laborales, vacaciones
especiales, etc, con estímulos al trabajo que no se pueden olvidar. La
función social es responsable de las relaciones de la empresa con los
Ministerios, con las Organizaciones Empresariales y Sindicales, de la
negociación de convenios, de la resolución de los conflictos, etc. Otra
actividad no menos importante de la función social es la relacionada con la
salud del trabajador y con la adaptación del trabajo al individuo. Se ha de
reconocer al trabajador y estudiar los puestos de trabajo, lo que dentro de
las empresas ( si éstas llegan a una dimensión determinada) realizan los
servicios médicos de empresa. Finalmente, y para casos de accidente, se
precisa disponer de medios para efectuar la primera cura, es decir, de una
enfermería y de personal sanitario. Como actividad preventiva de bienes, y
por paralelismo con la de personas, la función social se responsabiliza de
tener actualizados los seguros de
incendios, de robos, del mantenimiento preventivo de las instalaciones,
edificios, etc. y de la lucha contra el despilfarro. |