Intercambio voluntario y mercados eficientes
El intercambio voluntario mejora tanto a compradores como a vendedores, y
los mercados son una forma eficiente de organizar el intercambio. Cuando
usted compra alimentos, renuncia a algún dinero a cambio de una canasta de
verduras. Pero los alimentos valen al precio que usted paga. Usted esta en
una mejor situación al haber intercambiado algo de su dinero por las
verduras. La tienda de alimentos recibe un pago que alegra a su dueño. Tanto
usted como el dueño de la tienda gana con su compra. De manera parecida
cuando usted toma un empleo de verano, recibe un salario que considera
suficiente para compensar el tiempo libre al que debe renunciar. Pero el
valor de su trabajo para la empresa que lo contrata es al menos tan grande
como el salario que le paga (de otra manera, no lo contratarían). Así que,
de nuevo, tanto usted como su patrón ganan con el intercambio voluntario.
Usted mejora su situación cuando compra alimentos y cuando vende su trabajo
durante las vacaciones de verano. Ya sea usted un comprador o un vendedor,
usted gana mediante el intercambio voluntario con otros. Lo que es cierto
para usted lo es para todo el mundo. Todos ganan con el intercambio
voluntario.
En nuestra economía, los intercambios se realizan en mercados y, por lo
general, se utiliza el dinero como medio de cambio. Vendemos nuestro trabajo
en el mercado laboral a cambio de un ingreso monetario, y compramos los
bienes y servicios que hemos elegido consumir en una amplia variedad de
mercados: mercados de verduras, de café, de cine, de películas, de cortes de
cabello etc. Del otro lado de estas transacciones, las empresas compran
nuestro trabajo y nos venden los cientos de vienes que deseamos consumir.
Los mercados son eficientes en el sentido de que envían recursos al lugar en
el que se les valora más. Por ejemplo, el mal tiempo destruye las cosechas
de café en Brasil y hace que el precio del café en este y en otros mercados
se dispare. Este aumento de precio, con todos los otros precios constantes
aumenta el costo de oportunidad de tomar café. Las personas que dan el más
alto valor al café son aquellas que continuaran bebiéndolo. Las personas que
dan un valor más bajo al café, tienen ahora un incentivo para sustituirlo
por otro tipo de bebida. Los mercados no son la única forma de organizar la
economía. Una alternativa es lo que se conoce como un sistema de mando. En
un sistema de mando, algunas personas dan ordenes y otras las reciben y
obedecen. Un sistema de mando se usa en el ejercito y en algunas empresas.
Este sistema se uso en la antigua Unión Soviética para organizar toda la
economía. Sin embargo, el mercado es un método superior para organizar toda
la economía.
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