TEORÍA DEL CICLO ECONÓMICO POLÍTICO
Según esta teoría, los responsables de la política económica tratan de que
la situación de la inflación y del desempleo sea optima o equilibrada en
época de elecciones (en algunos países); luego de ese periodo pareceré la
inflación o la recesión. Pero en si esta estudia las relaciones entre las
decisiones relacionadas con la política económica y las consideraciones
políticas que esta puede contraer. La predicción más conocida de la teoría
como anteriormente se había anotado; es que el ciclo económico es un reflejo
del calendario del nivel electoral. Los elementos fundamentales de esta
teoría, en primera estancia a saber, son las opciones entre las que puede
elegir el responsable de la política económica. La siguiente es cómo valorar
los votantes la cuestión (de la inflación frente al desempleo) y por ultima
instancia es el momento optimo para influir en los resultados electorales.
En si la hipótesis del ciclo económico hace hincapié en el sentido del
cambió de la economía. Para qué los políticos resulten reelegidos, la tasa
de desempleo debe estar disminuyendo y la tasa de inflación no debe estar
empeorando. Anteriormente se ha mencionado que los votantes les preocupa la
inflación y el desempleo cuando éstos son elevados. Al analizar esto
profundamente encuentra en las encuestas se encuentra otro importante punto:
a los votantes les preocupa tanto el nivel como la tasa de variación de las
tasas de inflación y
de desempleo. El aumento del desempleo aumenta la preocupación de la opinión
pública por esta cuestión. La preocupación por la inflación depende de la
exp0ectativa de que aumente ésta, así como de su nivel. Estos circunstancias
influyen en los tipos de medidas que eligen los políticos.
Los políticos desean estar seguros de que en la época de las elecciones el
rumbo de la economía será el correcto para conseguir la aprobación del mayor
número de votantes. Debido a esto las tasas de inflación y de desempleo
deben estar disminuyendo si es posible y de preferencia no deben ser
demasiado altas. El problema es cómo utilizar el periodo que va desde la
toma de posesión hasta las elecciones para situar a la economía exactamente
en la posición correcta. La hipótesis del ciclo económico sugiere, que los
políticos adoptan medidas
respectivas al comienzo de su mandato, elevando el desempleo para reducir la
inflación. A menudo puede acusarse a una administración anterior de la
necesidad de adoptar este tipo de medidas. Pero conforme se aproxima las
elecciones, se adoptan medidas expansivas para asegurarse de que la
reducción del desempleo consigue la aprobación de los votantes, al tiempo
que su nivel sigue un ciclo sistemático, es decir, aumentar en la primera
parte del mandato presidencial y disminuir en la segunda. La evidencia
empírica sobre el ciclo económico político es ambigua. En todo caso, hay
factores que actúan en contra del ciclo económico político. En general,
sabemos que la capacidad del gobierno para sintonizar perfectamente la
economía es limitada. La aplicación de manipular perfectamente la economía
es limitada. La aplicación de manipulaciones cuyo motivo es político también
plantea sus propias dificultades.
En el caso de Estados Unidos; en primer lugar el presidente no puede
utilizar totalmente el ciclo económico debido a que las elecciones al
Congreso se celebran en medio de su mandato. En segundo lugar, un presidente
no puede dedicarse demasiado abiertamente a organizar recesiones y
recuperaciones en los momentos oportunos para las elecciones. Corre con el
riesgo de ser descubierto manipulando cínicamente la política
macroeconómica. El siguiente lugar. Las grandes perturbaciones
macroeconómicas (crisis del
petróleo y las guerras) pueden eclipsar a veces al ciclo electoral. Por lo
cual no se debe sorprender que el ciclo electoral no sea totalmente regular.
Esto no significa que se debe descartar la hipótesis. No cabe duda de que a
todas las administraciones les gustaría que la economía se expandiera
enormemente y que la inflación disminuyera en la época de las elecciones. A
la opinión pública le desagrada tanto el desempleo como la inflación. Un
intento para medir este efecto político del desempleo y de la inflación es
el índice de malestar, el cual significa la suma del desempleo y la
inflación. Según una versión de la teoría del ciclo económico político, el
partido en el poder obtendrá resultados si el índice de malestar es bajo o
está disminuyendo y obtendrá malos resultados si el índice de malestar estas
alto o aumentado. |