Análisis de crédito
Antes de querer hacer cualquier comentario al respecto es necesario conocer
y entender el concepto de riesgo con el cual se convive a diario en una
institución financiera. En términos muy simples existe riesgo en cualquier
situación en la que no sabemos con exactitud lo que ocurrirá a futuro.
Riesgo es sinónimo de incertidumbre, es la dificultad para poder predecir lo
que ocurrirá. En general, es importante conocer el riesgo en el ámbito
financiero, ya que la
mayoría de las decisiones financieras de importancia están basadas en la
predicción del futuro y si éste no se da con base en lo que se había
previsto, seguramente se habrá tomado una mala decisión. Hay quienes se
rehúsan a aceptar riesgos y quienes no son tan reacios, en todos los casos,
la idea es asumir el menor riesgo posible, en la medida de las
posibilidades. Pero no siempre el riesgo es malo y se puede convivir con él
a través de un
incentivo. Es decir, aceptaremos más riesgo en la medida en que haya
recompensa; es por ello que existe una relación muy estrecha entre riesgo y
rentabilidad. Factores que determinan el riesgo en instituciones financieras
. Un aspecto de extraordinaria importancia en la gestión de los riesgos
crediticios, es el relativo al análisis y revisión del riesgo, así como la
clasificación de los clientes.
La calidad de la cartera de los préstamos es el riesgo crediticio, que
depende básicamente de dos grupos de factores:
- Factores internos.- que dependen directamente de la administración
propia y/o capacidad de los ejecutivos de cada empresa.
- Factores externos.- que no dependen de la administración, tales como
inflación, depreciaciones no previstas de la moneda local, desastres
climáticos, etc. aquí aparece como importante el estado de los equilibrios
básicos macroeconómicos que comprometan la capacidad de pago de los
prestatarios. Este riesgo se mide por las pérdidas netas de créditos.
Entre los factores internos podemos enumerar los siguientes:
- Volumen de créditos: a mayor volumen de créditos, mayores serán las
pérdidas por los mismos.
- Políticas de créditos: cuanto más agresiva es la política crediticia,
mayor es el riesgo crediticio.
- Mezcla de créditos: cuanto más concentración crediticia existe por
empresas o sectores, mayor es el riesgo que se está asumiendo. Por ello se
ha determinado que solamente el 20% del patrimonio de una institución
financiera puede prestarse a un grupo económico o persona natural o
jurídica, con el fin de precautelar la salud de los bancos y entidades
financieras.
- Concentración geográfica: económica, por número de deudores, por
grupos económicos y por grupo accionario: por ello no hay duda que
cualquier tipo de concentración de cartera aumenta el riesgo de una
institución financiera.
La gestión de riesgos puede afrontarse de una forma masiva o adoptando
criterios cualitativos. La gestión masiva es posible cuando existen miles o
millones de clientes, encontrándose el cliente individualmente considerado
falto o carente de excesivo valor, esto es, se acomete la gestión desde un
proceso de insensibilidad y distanciamiento, de forma objetiva y aplicando
la Ley de los grandes números, el número está por encima del individuo. Por
el contrario, la gestión cualitativa, que tiene un carácter más personal e
individualizado, tomando en consideración al individuo frente al número, es
factible en empresas con menor número de clientes. Principios básicos de
otorgamiento que no deben pasarse por alto al momento de revisar un de
crédito. Los últimos años han mostrado un serio y peligroso alejamiento de
algunos principios básicos de crédito bancario y que son causales de
quiebras y cierres de muchos bancos, entre ellos podemos mencionar:
- Propósito del crédito: muchas veces y en muchos bancos es muy
utilizado el término "para financiar capital de trabajo", es decir, no se
sabe exactamente los destinos de los fondos, perdiéndose de esta manera la
calidad de la administración crediticia.
- Análisis del crédito: Se verá más adelante.
- Repago del crédito: existen dos fuentes naturales de repago del
crédito
que son:
1. Primera salida: que se refiere a la generación de caja de la empresa,
donde el propósito del crédito asume mucha importancia.
2. Segunda salida: la cual está compuesta principalmente por garantías. En
este punto la experiencia en muchos países del mundo nos dice que se han
otorgado créditos pensando en garantías, sin mirar el propósito y mucho
menos
la primera fuente de pago del crédito (flujo de caja). Por eso es muy
importante direccionar la calidad y el propósito del análisis ya que no es
lo mismo el punto de vista de un banquero que el de un inversionista.
En la gestión de riesgos pueden adoptarse mecanismos preventivos o
defensivos y mecanismos curativos. Dentro de los procesos preventivos, que
tienen el objetivo de evitar la asunción de riesgos por encima de la
política de la empresa, se encuadran el análisis previo del cliente, la
vigilia de riesgos, los informes comerciales, los sistemas de análisis
financiero, el control de la deuda del cliente, los sistemas de control de
límites, el scoring (especialmente aplicable a sistemas masivos según reglas
estadísticas), etc. En los mecanismos curativos, tendentes a asegurar la
recuperación de la deuda en las condiciones pactadas con el cliente, pueden
incluirse los sistemas de cobertura, las fianzas, avales y garantías, los
seguros de crédito, los sistemas de aviso de vencimiento, la gestión
proactiva de incidencias, los
sistemas de recobro y las acciones jurídicas. De igual modo, el gestor de
riesgos ha de estar atento a todas las fases del ciclo de la operación:
vigilar la definición de límites de riesgo en el momento de las altas de
clientes, controlar las condiciones de entrega y facturación del pedido, la
gestión de albaranes, las incidencias en la facturación y el control de las
condiciones y formas de pago al vencimiento. En una fase de análisis previo
se debe medir y calificar el riesgo, esto es, analizar y valorar las
contingencias, cuantificando cuál se va a asumir con el cliente y qué
valoración tiene el mismo, asignándose límites de riesgos. Para ello se
aplicarán sistemas de gestión y modelos de análisis de riesgos, que van
alcanzando cada vez mayor grado de automatización. En este proceso de
análisis de la solvencia, el credit manager debe estar en permanente
contacto no sólo con el departamento financiero sino también con el
departamento comercial, pues debe tenerse presente que una venta no se
perfecciona hasta el momento de su cobro, lo que implica una coordinación
entre ambos departamentos que procure acuerdos con los clientes, coberturas
adecuadas, cumplimiento de los límites de riesgo asignados, autorizaciones
de excedidos, etc.
La gestión del riesgo precisa también de información externa que se obtendrá
tanto de los registros oficiales como de empresas especializadas y burós de
crédito. Para llegar a fijar un límite de riesgo, que no es más que el
resultado final del proceso de análisis, han de tomarse en consideración
aspectos tales como la clasificación del cliente, su implantación en el
sector, su volumen de negocio, su relevancia comercial respecto a la
empresa, la rentabilidad final que genera y su solvencia técnica, cifrada en
su comportamiento histórico de pagos, en su comportamiento externo, y el
resultado de un análisis económico-financiero de los ratios, el balance, la
cuenta de resultados, la información externa de empresas especializadas,
etc. Una de las técnicas más utilizadas en la valoración del riesgo para
asignación de límites es el scoring, basado en la aplicación de técnicas
estadísticas de análisis multivariable, con el objetivo de determinar las
leyes cuantitativas que rigen la vida económica de la empresa. De este modo
se determina el comportamiento en función de las variables con mayor
potencia predictiva dada su correlación con el resultado, y con el peso de
cada una de las variables
dentro de cada riesgo considerado, se asigna una puntuación. También se
utiliza el rating, aplicando técnicas estadísticas de análisis cuantitativo
y la opinión de expertos, otorgándose la puntuación en función de las
variables consideradas como relevantes en el análisis y reviewuación del
riesgo y ponderando cada una de ellas, para finalmente agrupar los riesgos
puntuados en clases homogéneas, segmentando la población global en grupos de
similar valoración. Una vez debidamente valoradas y ponderadas estas
variables según el modelo de análisis tomado, y efectuadas las oportunas
correcciones en coordinación con el
departamento comercial, se fijará el límite de riesgo del cliente que vendrá
dado por el máximo quebrando económico que puede ocasionar en la empresa.
Las nuevas tecnologías aplicadas a este campo facilitan enormemente la
actividad del gestor, permitiendo la automatización de procesos repetitivos
y posibilitando la asignación de límites de riesgo por cliente de una forma
fiable. |