ACTIVOS FINANCIEROS A CORTO PLAZO
Los activos financieros a corto plazo constituyen otra alternativa para la
inversión en bolsa. Los activos financieros a corto plazo típicos son los
pagarés y las letras.
Pagarés. Un pagaré es un documento en el que se recoge el
compromiso de pago de la
entidad emisora (que precisa de financiación) a favor de tenedor que precisa
invertir) a la fecha del vencimiento. Por tanto, un pagaré es a la vez un
instrumento de financiación para la entidad emisora y de inversión para el
tenedor. Los pagarés pueden ser emitidos por administraciones públicas, por
entidades de crédito o por empresas, y son siempre a corto plazo. Los
inversores pueden operar con los pagarés de tres formas diferentes:
- Suscripción en el mercado primario, en el que se fijan el precio, el
descuento y la fecha de vencimiento del pagaré.
- Compra-venta en el mercado secundario de pagarés ya puestos
encirculación. A esta forma de operar y a la anterior se las denomina “a
vencimiento”.
- Compra con pacto de recompra. De esta forma, el inversor puede colocar
sus fondos al plazo que más le interese. Los pagarés se negocian por
subasta y el precio se establece en base al descuento contratado y el
tiempo que falta para el vencimiento.
Letras del Tesoro
Las letras del Tesoro, con vencimiento a tres y seis meses o un año, se
emiten al secuento, normalmente en subastas quincenales. Las letras del
Tesoro pueden ser objeto de operaciones de dobles, que son dos compraventas
ligadas de signo contrario, una al contado y otra al plazo convenido. En una
operación de dobles el comprador de una letra del Tesoro se obliga a
revenderla a la misma persona en un plazo y a un precio convenido. Por
tanto, el vendedor en una operación de dobles está obligado a recomprarla al
precio y plazo convenidos. De esta forma se pueden efectuar inversiones, u
obtener financiación, a muy corto plazo. Las letras suelen ofrecer una
rentabilidad mayor que los pagarés ya que a pesar
de que no se ha de practicar retención en el origen, las entidades
financieras han de comunicar a Hacienda la lista de los tenedores. En los
pagarés en cambio, además de no practicarse la retención, no se ha de
comunicar la lista de los inversores que los poseen con lo que gozan de
opacidad fiscal.
Pagarés de empresa. Los pagarés de empresa o pagarés a la orden son
deudas a corto plazo emitidas por empresas. Los pagarés de empresa se
negocian en la bolsa a través de sus miembros. También puede adquirirse por
medio de entidades financieras mediadoras, como los bancos, cajas de ahorro
y las sociedades del mercado de dinero. Los pagarés de empresa proporcionan
a las empresas la posibilidad de acudir a la bolsa con su propio papel y sin
precisar el aval de la banca y, por tanto, reducir el coste de
intermediación. Esta forma de financiación es usada por algunas de las
empresas más grandes del país ya que han de ofrecer la máxima solvencia a
los posibles inversores.
Pagarés de entidades de crédito
Son pagarés emitidos por entidades de crédito. Se les denomina también
pagarés bancarios y tienen las mismas características que los pagarés de
empresa. |